Motivos para el pensamiento 6

By on febrero 15, 2018

EL EL JARDIN DEL EDEN, UN BOSQUE, UNA SELVA, no un jardincito inglés o francés. Sin podas, sin adornitos. Con todos los reinos, especies y seres. Como D.I.O.S. lo dispuso. Así es el Amor incluyente.
El Amor es un jardín, el Jardín del Edén. Si se deja fluir y se cultiva, brindará hermosas flores y nutritivos frutos. Si se descuida, solo plagas y sinsabores. Y corazones solitarios… En la educación actual faltan cátedras sobre la ciencia y el arte de amar en la pareja, la familia, la amistad, la sociedad, la naturaleza; en esto muchos son analfabetas, aunque sean profesionales o “ricos” de dinero solamente, pobres en el amar; que decrece en vez de crecer hacia un infinito de felicidad = bienaventuranza. Hay honrosas excepciones, bastantes, en el mundo, que salvan de un nuevo diluvio universal causado por corazones secos con diabólico afán de guerras, destrucción, ambiciones, vicios, delincuencia, tiranías, separatividad.
Que vuelvan los Grandes Guías Espirituales a iluminar la vida de la Humanidad y sus pueblos con la antorcha eterna del Amor-Sabiduría. A restablecer la Pedagogía Iniciática. Lámpara de la sabiduría es el Amor, lámpara del amor es la Sabiduría. Dos Columnas en el Santuario de la vida. Una sabiduría sin Amor es ciencia vendida, al servicio de intereses egoístas, tiranías, especulación, guerras, destrucción de la Naturaleza. Y un amor sin Sabiduría es pasión ciega que se destruye a sí misma, dejando solo cenizas. Sabiduría con Amor está al servicio de la Humanidad. Amor con sabiduría garantiza la paz y la felicidad en naciones, hogares y personas.
Tal vez no se capte bien el sentido de la palabra ‘amor’ por ser tan pequeña, y por ello indescifrable; respondí a ese desafío diseñando una más larga, analizable, compuesta de otras tres: sabrecidad = saber recibir y dar: sab+rec+i+dad. En eso consiste el amor; hay quienes saben dar amor pero no saben recibirlo, apreciar el que se les brinda; y otros saben recibirlo pero no lo saben dar, retribuir, corresponder como es debido; no por obligación, sino espontáneamente, brotando del alma, del corazón o cuarto chakra, cual manantial puro y musical. Sabrecidad el sustantivo, sabrecidar el verbo: yo sabrecido, tú sabrecidas, sabrecidemos, sabrecidan, etc. Reflexionemos en este aporte. Tal vez no suene tan musical como ‘te amo’, pero brinda otro enfoque, un significado más lúcido, mejor ritmo y sabor. Así, fortalecer esa energía que es la vida de los sentimientos, al estimular una actitud más consciente, que cultive armoniosas relaciones humanas. El destino (rumbo y meta) entrelaza a los seres en espacio y tiempo con el entretejido social armonioso que teje el verdadero Amor, Amor crístico, enraizado en la paz, el respeto, la tolerancia, el servicio y el perdón mutuos. T.A-O D. Días Porta.

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