Discriminacion racial en Perú

By on agosto 22, 2018

Tengo tres años y me atrinchero como un soldadito bajo la mesa del comedor. Una desconocida camina hacia mí y quiere cargarme. Me abrazo a la pata de fierro. Mi madre ha muerto en un accidente de carretera en Abancay, esa pequeña ciudad de los Andes donde vivíamos. Mi padre, mis hermanas y yo hemos migrado a Lima para reponernos de la tragedia. ¿Dónde están ellos para protegerme de esta mujer horrible?

Ella se agacha y extiende los brazos para cogerme como si yo fuese un muñeco. No tiene rostro, ni voz, pero sí un color de piel. Retrocedo hasta que mi espalda, espalda de niño aterrado mimado huérfano, golpea la pared. Desde allí disparo:

–India. India cochina. India de las altas cordilleras –la insulto llorando y enseguida afino la puntería–. Eres una negra. Negra. ¡¡¡Negraaa!!!

Un grupo de adultos celebra la escena en segundo plano. ¡Qué tal carácter tiene Marquito! ¿A quién habrá salido? La mujer se pone de pie y se marcha. He vencido.  CONTINUA EN:

http://ojo-publico.com/768/eres-una-negra

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *